Mentoring

Conviene diferenciar el coaching de otros métodos como la consultoría y el mentoring. Según La Odisea, Mentor fue el amigo que escogió Ulises para, en su ausencia, dar consejos a su hijo Telémaco y guiarle en la vida. No se trata, en este caso, de una larga relación entre mentor y discípulo, sino de la estrecha y cortísima relación del mentor y su cliente para la resolución de un objetivo concreto y circunstancial. En situaciones en las no disponemos del tiempo que requiere un proceso de coaching, ya que, la urgencia es mayor. 

 

El mentor debe ser capaz de ofrecer, no solo conocimiento especifico, sino también experiencia especifica en ese campo, de manera que permita una rápida transferencia al cliente. 

 

El coaching y el mentoring son complementarios y se pueden combinar durante un proceso de mejora del rendimiento, siempre que seamos claros en que es lo que estamos haciendo en cada momento. Las aplicaciones del mentoring pueden ir desde preparar una reunión de trabajo, mejorar los mensajes y la comunicación de una presentación, liberar una situación de bloqueo, etc.. hasta apoyo en una promoción a un posición jerárquica superior, realizar un plan de sucesión, servir de contraste a profesionales en puestos de responsabilidad, etc.. 

 

Igualmente, en soluciones que incluyen un proceso formativo, es importante proporcionar un acompañamiento por parte de un mentor para la correcta implementación de la nueva metodologia. Este acompañamiento puede resultar fundamental para lograr resultados sostenibles en el tiempo, permitiendo el desarrollo de personas claves  en la empresa.