Un enfoque sencillo para mejorar el rendimiento

 

La mayoría de las soluciones se basan en la idea de que a mayor conocimiento, mejores resultados. Algunos profesionales asumen este paradigma como valido, posicionándose como expertos que transfieren lo que saben al cliente. Las organizaciones gastan grandes cantidades cada año en formación y, mientras en muchas ocasiones, esto es necesario, adquirir más conocimientos no es siempre la mejor manera de mejorar el rendimiento para que nos conduzca a los resultados deseados.

 

Mi enfoque se basa en la siguiente ecuación:

 

Rendimiento = Talento - Interferencias

 

Este paradigma se enfoca en levantar las barreras que nos impiden rendir con todo el potencial para alcanzar los objetivos.

 

Cuenta Milton Erickson que un día llegó a su casa un caballo perdido. El animal no llevaba ninguna marca que lo identificase pero Erickson decidió devolvérselo a su amo. Montó el caballo y lo condujo hasta la carretera. Una vez allí, dejó que el propio caballo decidiera hacia dónde quería ir. Él sólo intervenía si el caballo se desviaba del camino para comer o para pasear en los prados de los alrededores. Continuaron así unos cuantos kilómetros hasta que llegaron a una granja. Allí el animal se detuvo. Salió el granjero a recibir la inesperada visita y al ver a su caballo preguntó: “¿Cómo ha sabido que esta caballo era nuestro?” a lo que Erickson respondió: “Yo no lo sabía… el caballo sí. Yo sólo he tenido que mantenerlo en el camino.”

 

Se trata, por lo tanto, de capitalizar todo el conocimiento, la capacidad y el talento que hay en las personas y las organizaciones, desafiándote a ir más allá de donde te quedas habitualmente, y ¡pasar a la acción!