¿De verdad crees que no se puede hacer mejor?


Durante mi vida profesional en el mundo de la empresa, no han sido pocas las veces que me he encontrado con ejecutivos a los que he escuchado hablar de eficiencia y mejora, en términos de resignación, conformismo o autocomplacencia: “Queda poco margen de mejora” “no lo podemos hacer de otra forma” “ya somos suficientemente eficientes” “hemos llegado al límite”.


En la personal, al igual que en la vida profesional, es también habitual encontrarse ante situaciones sobre las que aparentemente poco se puede hacer, con personas rendidas a los limites que sus creencias les han puesto, o “encantadas de haberse conocido”, por lo buenos que son. Inmóviles frente a la mejora, en definitiva.


A lo largo de la historia, siempre ha habido gente inconformista que se ha rebelado contra los límites establecidos. Hoy quiero compartir dos de esas historias de superación que han roto con esa dinámica de conformismo, resignación y autocomplacencia.


La milla en 4 minutos


Durante años, se sostuvo, incluso desde la comunidad científica, que era imposible para el ser humano correr la distancia de la milla por debajo de los 4 minutos. “El muro”, llamaban algunos a esos 4 minutos. Hoy en día puede parecer un objetivo menor (La actual plusmarca mundial está en 3:43:13 minutos en poder de El Guerrouj), pero en los años 50 era una de las grandes fronteras del atletismo, algo que parecía fuera del alcance de la capacidad física. Pero también un reto enorme que mantuvo a atletas y entrenadores en busca de la forma de conseguirlo durante años.


El 6 de Mayo de 1954, un atleta británico, Roger Bannister, decidió intentar el asalto a ese muro. Para ello llevaba semanas entrenando con la mente puesta en derribar esos 4 minutos. Lejos del profesionalismo de hoy en día, Roger era un estudiante de medicina con poco tiempo disponible para entrenar, apenas una hora al día. Por ello busco la calidad – haciendo series - en su entrenamiento más que la cantidad. Las pistas de atletismo también distaban mucho de los actuales escenarios donde se logran grandes marcas. Pero ese día, ante 3000 personas y retrasmitido en directo por la BBC, Bannister para el cronometro en ¡3:59:4!.


“La milla en cuatro minutos se había convertido en una especie de Everest. Era un desafío al espíritu humano, un obstáculo que parecía mofarse de todos cuantos intentaban vencerlo, un llamamiento punzante contra el que el hombre luchaba en vano”, escribió años después el propio Bannister en su autobiografía First Four Minutes (Los primeros cuatro minutos). Algunos calificaron a aquella carrera como la milla milagro.


Sin embargo, lo más prodigioso de su hazaña no fue el hecho en sí de lograr rebajar los famosos 4 minutos, sino el mensaje que lanzo demostrando que era posible derribar ese muro. Su referencia generó ese sentimiento, y, curiosamente, el récord más famoso del atletismo, resulto ser también de los más efímeros. Apenas 46 días después, otro atleta logro arrebatarle la plusmarca mundial a Bannister. La certidumbre, a través de la experiencia de Bannister, de que se podía conseguir, impulso a otros 37 atletas a lograrlo en durante ese año y un año más tarde ya eran más de 300 atletas los que habían bajado de los 4 minutos.


El salto de Fosbury

Richard Douglas Fosbury, conocido como Dick Fosbury, fue un atleta que revoluciono el salto de altura en los Juegos Olímpicos de Mexico’68. Los mismos en los que Bob Beamon asombro al mundo con su estratosférico salto de longitud, dejando el record del mundo en 8,90 metros y Jim Hines bajo de 10 segundos en recorrer la distancia de los 100 metros por primera vez en la historia.


Hasta entonces, todo el mundo utilizaba mayoritariamente el salto del “rodillo ventral”, pero Fosbury lo encontraba complicado, lo que le llevo a experimentar un nuevo estilo de salto que consistía en correr hacia el listón en dirección transversal y siguiendo una trayectoria curva, para una vez ante el listón saltar de espaldas al mismo y con el brazo más próximo extendido.


Aunque Fosbury llevaba ya desde los 16 años practicando con esa técnica, poca gente la había visto cuando llego a los Juegos Olímpicos. Pero aun mas les sorprendió ganando la medalla de oro y logrando la mejor marca del año con 2,24 metros, a solo 4 centímetros del record del mundo, fijado 5 años antes usando la vieja técnica.


Fosbury no logro nunca batir el record del mundo. Posiblemente no era el saltador más dotado de su época, pero su estilo fue adoptado rápidamente por saltadores, hombres y mujeres, que, mejor dotados físicamente que Fosbury, no tardaron en superarlo. Hoy en día, todos los atletas usan esa técnica y su mayor eficacia está totalmente demostrada (El record del mundo es de Javier Sotomayor con 2,45 metros usando el salto de Fosbury)


"la popularidad actual de mi estilo es un premio maravilloso a cuanto tuve que aguantar al principio con un estilo que no gustaba a nadie. El salto de espaldas ya lo practicaba en el instituto y todos se reían de mí, considerándome un chiflado y algunos como un snob por salirme de las normas conocidas. Hasta que gané en México 1968 pasando a la categoría de héroe" declaro Dick Fosbury en una entrevista en 1984.


Estos dos famosos ejemplos hablan de afán de superación e innovación. De romper creencias que nos limitan y atrevernos a hacer las cosas de forma diferente para seguir avanzando.


Will Smith, en la película “En busca de la felicidad” (os la recomiendo si no la habéis visto), decía a su hijo de ficción, que también resulta ser su hijo en la vida real, “No dejes que nadie te diga que no puedes hacer algo. Ni siquiera yo. Si quieres algo, ve a por ello”. De igual modo debemos rebelarnos a otra de las frases más limitantes que existen en el lenguaje: “Siempre lo hemos hecho de este modo”.


Se ambicioso en tus aspiraciones y ten confianza en tus capacidades para alcanzarlas. Mostrar fe en uno mismo y en los demás es contagioso.


Si quieres mejorar el rendimiento para obtener mejores resultados en tu carrera profesional o en tu negocio, llámame al 609707369 o escríbeme a javier@javierlois.com y estaré encantado de escucharte para proponerte la mejor solución adaptada a tus necesidades.


#coachiing #plandedesarrolloprofesional #Desarrollo #productividad #Éxito #mejoradelrendimiento #acción #potenciador #objetivo

Publicaciones destacadas
Entradas recientes
Etiquetas
No hay tags aún.
Sigueme en
  • Twitter Classic
  • Google Classic
  • LinkedIn Social Icon
  • Facebook Classic