La enfermedad del poder



Escribí este articulo hace ahora 2 años, en 2014, con motivo de las semifinales que la Liga de Campeones que enfrento a Real Madrid y Atlético de Madrid con Bayern Múnich y Chelsea respectivamente, y que dio lugar a la primera final madrileña de la historia de la competición. Ahora, en 2016 se vuelve a repetir la historia, con ambos equipos clasificados de nuevo para la final, lo que me ha hecho desempolvar el artículo y animado a compartirlo

Mayo 2014

“La Soberbia es una discapacidad que suele afectar a Pobres Infelices Mortales, que se encuentren de golpe con una miserable cuota de Poder" (Juan de San Martín).

Soy aficionado al fútbol, y seguidor del Real Madrid. Nadie es perfecto. Pero trato de ser objetivo y honesto con lo que observo y escucho, sin poner color a mis opiniones, ya sean deportivas o de cualquier otro contenido. Y durante los últimos años, he asistido perplejo, al espectáculo que Guardiola y Mourinho, Mourinho y Guardiola, nos han deparado cada uno con su estilo tan diferente y tan similar a la vez.

No obstante, no ha sido hasta las últimas semifinales de la Liga de Campeones, cuando he empezado a entender mejor sus similitudes, que son muchas más que sus diferencias. No he tenido la oportunidad de trabajar con ellos, conocerles o verles en directo, sin embargo, sus continuas “rajadas” en ruedas de prensa, sus poses y muchas de sus decisiones, me generan una opinión que, por lo que hablo con amigos y conocidos, es bastante compartida; probablemente estamos ante dos de los personajes más soberbios, prepotentes y engreídos del panorama deportivo actual.


Atendiendo a la frase de Juan de San Martín, evidentemente, ambos han alcanzado una miserable cuota de poder, de forma explícita en sus clubes y de manera más implícita por su proyección e influencia mediática. Y es a partir de esa miserable cuota de poder, donde, cada uno en su estilo, uno y otro se empeñan en lo mismo. Parece que el fútbol no ha existido antes que ellos, que no hay nadie que sepa más que ellos. Proclaman sus ideales como si de una cuestión dogmática se tratase, ignorando, consciente o inconscientemente, que es solo fútbol. Y a quien no esté de acuerdo o discrepe, le ponen la cruz tirando de ironía para descalificarle. Mucho más moderado Guardiola, sin lugar a dudas, pero sin mucho más cambio que las formas. Generan incluso una realidad paralela o recuerdan permanentemente al empedrado que lo han ganado todo, para quedar por encima de los demás. Nunca reconocen su error y siempre encuentran un culpable que los exime de responsabilidad cuando algo no va bien (el césped, el árbitro, los jugadores, incluso los fisioterapeutas y los médicos...). En esa búsqueda permanente de culpables, parecen practicar además un espíritu revanchista con todo aquel que haya osado a enfrentar sus opiniones.

Como simple observador, si veo en ambos un detalle común y es que ambos se han enfrentado a experiencias adversas. Mourinho porque nunca pudo ser un jugador de nivel y Guardiola porque, aunque no lo recuerde mucha gente, o no se quiera recordar, dejo el fútbol de primer nivel al ser suspendido por dopaje durante su estancia en la Roma. Y quizás, esos hechos les producen inconscientemente cierta frustración, miedo o una tremenda inseguridad a que alguien se lo recuerde, lo que les empuja a mostrar su “superioridad” a través de esos comportamientos.

En cualquier caso, es muy posible que este equivocado. Pero desde luego, cuando pienso en ejemplos del deporte, que lo son no solo por sus éxitos, sino por su comportamiento, los nombres que vienen a mi cabeza no son precisamente los suyos y si los de Nadal o Vicente del Bosque, entre otros.

Y al igual que ocurre en el mundo del deporte, en mi vida profesional me he encontrado con personajes, pocos, que, tras haber pasado por sus propias cloacas han adquirido una miserable cuota de poder en su entorno. Es entonces cuando, victimas de su inseguridad y de las ansias de su ego por mostrarse al mundo como triunfadores, se han vuelto soberbios, prepotentes y revanchistas. Creen estar en posesión de la verdad incuestionable y elegidos por alguien divino (quizás por ellos mismos) para impartir justicia. Casi siempre de aparente mal humor, solo escuchan para responder y que solo se preocupan por dominar a través del castigo y la amenaza, pensando que argumentar, debatir y dialogar es una gran pérdida de tiempo. Buscan culpables cuando algo falla y se auto asignan siempre el éxito. Aunque algo hay que agradecerles, eso sí; te muestran como no ser.

“Solo los débiles e inseguros son crueles. La moderación y la amabilidad solo la puedes esperar de aquellos que son realmente fuertes”

Si estas alcanzando una cierta cuota de poder, asegúrate que tu comportamiento suma y no resta. No hay mejor vacuna que la humildad y la determinación de ser útil, no importante. Y haz dieta de personas toxicas. Aléjate de ese perfil toxico, y veras como tu vida cambia, pero para mejor. La vida es demasiado corta y demasiado bella como para vivir equivocadamente.

#Directivo #Lider #Liderazgo #Éxito #Coaching #valores

Publicaciones destacadas
Entradas recientes
Etiquetas
No hay tags aún.
Sigueme en
  • Twitter Classic
  • Google Classic
  • LinkedIn Social Icon
  • Facebook Classic